Cómo prevenir la violencia y empoderar a las mujeres a través del fútbol

El fútbol femenil contribuye a romper estereotipos y demuestra que las mujeres pueden destacar en actividades que antes se pensaban exclusivas para los hombres, por lo que es necesario garantizarles las mismas oportunidades, dentro y fuera de la cancha

Fuente: www.gob.mx
Si bien México ha tenido un importante avance en igualdad de oportunidades y derechos entre hombres y mujeres, la violencia y discriminación por cuestión de género aún sigue siendo una realidad cotidiana, y el deporte no es la excepción. A pesar de que actualmente las mujeres practican más deportes e incursionan en disciplinas que anteriormente eran consideradas estrictamente masculinas, aún existe una marcada desigualdad en los salarios, las oportunidades, el trato y el interés que se les presta, en comparación con los hombres. Un claro ejemplo es el fútbol, donde aún existe una diferencia abismal en el número de ligas deportivas profesionales de hombres contra el de las mujeres, por mencionar solo una de muchas diferencias. El problema radica en creer que existen roles y espacios adecuados para el hombre y la mujer, los cuales fueron construidos culturalmente a partir de las diferencias biológicas y no a partir de las capacidades o intereses reales de las personas, algo que además de injusto, propicia formas de exclusión. Según Orin Starn, antropólogo de Duke University, en el deporte específicamente, el desarrollo de las mujeres ha sido significativamente desigual por diversas razones, ya que a través de los años se ha atribuido a las mujeres una feminidad de ‘muñeca de porcelana’, ideología que sostiene que las mujeres son criaturas delicadas y frágiles. Este tipo de pensamientos extendieron la creencia de que las mujeres no sirven o son buenas para el futbol, ya que se considera un deporte rudo y, por lo tanto, exclusivo para varones. Sin embargo, la delicadeza y fragilidad que en muchas de las ocasiones se les atribuyen solo a ellas están en franco choque con las mujeres perseverantes y fuertes que sobresalen en los deportes.

El auge del fútbol femenil

Uno de los mayores mitos sobre la falta de presencia y crecimiento del fútbol femenil es que no hay suficientes personas interesadas en verlo o practicarlo. Sin embargo, la realidad es que el fútbol femenil ha sido activamente desalentado en diversos momentos de la historia a través de prohibiciones. Por ejemplo, en el Reino Unido y Brasil hasta 1971 y 1979, respectivamente. Aunado a eso, como en muchos otros deportes, algunos líderes del medio deportivo y ciertos medios de comunicación han contribuido a la trivialización del deporte femenil, haciendo comentarios o publicaciones enfocadas en resaltar el aspecto físico de las jugadoras, en lugar de centrarse en su desempeño deportivo, como sí ocurre en el caso de los futbolistas.

Un llamado a la acción

A pesar de todas las barreras históricas que ha enfrentado, hoy el fútbol femenil está viendo uno de sus mejores momentos. El pasado torneo de Clausura 2018 de la Liga MX Femenil tuvo un récord histórico de asistencia, con una final que congregó a más de 50 mil personas en el estado BBVA. Este año también, los equipos tuvieron mayor difusión, con la transmisión de los partidos en diversos canales abiertos y de paga, así como transmisiones en vivo por internet. Entre los pendientes aún por resolver, se encuentra la disparidad entre los sueldos de las jugadoras, en comparación con los sueldos de los futbolistas profesionales, ya que el sueldo promedio de una futbolista profesional es de seis mil pesos mensuales, y la mejor pagada gana 30 mil pesos, mientras que el sueldo promedio de un futbolista es de 578 mil 671 pesos al mes, y el jugador mejor pagado gana un millón 600 mil pesos. Esta cifran demuestran la dimensión del problema y la urgencia de impulsar un cambio a favor de la igualdad de género en el deporte. Para lograrlo, es importante que entendamos que como ciudadanía, como sociedad y como afición podemos ser parte de ese cambio, eliminando prejuicios y señalamientos a las mujeres que practican este deporte. Debemos entender que el fútbol no es un deportivo masculino, buscar que los medios realicen más y mejores coberturas a las ligas femeniles, pues menos del 5% del contenido de los grandes canales deportivos está destinado al deporte femenino. Por la parte de gobierno y academia, impulsar más políticas públicas para la igualdad en deportes colectivos y fomentar la práctica de deportes como el fútbol en la juventud mexicana. Desde las casas y en las familias, es necesario fomentar una cultura que reconozca y valore la participación de las mujeres en cualquier disciplina deportiva, y no solo en aquellas históricamente consideradas como “femeninas”. En suma, romper los prejuicios y roles de género que discriminan y naturalizan la desigualdad.
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