¿Qué hago si mi Hijo no quiere comer verduras?

Las verduras y frutas son alimentos con los que los padres generalmente luchan a la hora de inculcar buenos hábitos alimenticios a sus hijos y utilizan diferentes técnicas para lograr que los pequeños coman, sobre todo sus vegetales. Estas técnicas son: Recompensa: “Si te comes el brócoli, te daré helado” Esta técnica puede lograr que el niño se coma los vegetales en ese momento, pero no ayuda a crear la conciencia de que las verduras son tan importantes como la carne o el arroz, o tan buenos. Piénsalo bien, Cuando te dicen “comida”, ¿te imaginas un plato de ensalada? Por otro lado, los niños harán inconscientemente este análisis: Si me ofrecen un premio por comer el brócoli, el brócoli debe ser malo, pero el premio es bueno. Los científicos encontraron que incluso alimentos que a los niños les gustan, se convirtieron en desagradables cuando fueron utilizados para conseguir un premio. Se les dijo a unos niños que elijan un jugo de su fruta favorita y que se lo tomen. Después de unos días, se les dijo que tenían que tomar el jugo que habían elegido libremente antes si querían salir al patio de juegos. La encuesta demostró que la preferencia por este jugo había disminuido mucho o había desaparecido en ese momento.
  • QUÉ HACER: Se pueden ofrecer “premios” verbales, como “qué orgullosa estoy de ti”, “ya estás grande y te comes tus verduras”, “estás aprendiendo muy bien”, etc.
  • Darle pequeños premios que no sean alimentos, como stickers o caritas felices.
RESTRICCIÓN: “No comas hot dogs” Al igual que con las recompensas, las restricciones no generan conciencia ni hábitos en los niños, e inclusive generan rechazo a la orden dada por la madre.
  • QUÉ HACER: Mejor que decirles ¡No!, es convencerlos que comer otras cosas es mejor. Se vio que los niños respondían positivamente a las verduras que vieron que sus héroes, ídolos y personajes favoritos consumían. Lo mismo puede aplicarse para otros seres a quienes admiren, como niños mayores, abuelos y padres.
  • Darle ánimo: “Vamos, tú puedes comer un poco más”.
  • El mejor incentivo es la exposición diaria: Si el niño se acostumbra a siempre ver verduras entre sus comidas, lo entenderá como algo natural. Hay que lograr que coma algo de las verduras y no presionarlos con la cantidad. Hay que invitarlos amigablemente a comer las verduras sin hacer énfasis en que acabe todo. Eso se logrará poco a poco, después que las acepte.

Otras estrategias que pueden funcionar con los niños

Sentimientos: Puedes decirles que hay una fiestita en su estómago y las zanahorias se quedarán tristes afuera, o que los papás de la arvejita la esperan adentro, cantar una canción que los motive a comer. Fantasía: Dile a tu hijo que echarás unos polvitos “magicos” en su plato para que pueda comer, sólo bastará que hagas el ademán de hacerlo. También puedes hacer una decoración en el plato con los vegetales formando una cara feliz, ahí es donde pondrás a prueba su propia imaginación. Identificación con las verduras: Sembrar una plantita de mini tomates y recogerlos para hacer ensalada, o llevar a los niños a que nos ayuden a recoger frutas del árbol creará un lazo especial entre ellos y las plantas y logrará que coman con gusto.   
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