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Noti-MujerY Dios... ¿Qué Opina?

Y Dios… ¿Qué opina de la Semana Santa?

Las tradiciones jamás nos acercarán a Dios, son sólo actos que el ser humano toma para querer agradar a Dios, pero Él en su palabra dice que lo que a Él le conmueve es un corazón que reconoce que necesita de Dios para cambiar. 

 

 

Por Karina Trujillo (+) / Revista Por Ser Mujer

Esta vez abordaremos un tema algo delicado, debido a que muchas personas consideran estos días como sagrados, me refiero a los que de verdad profesan el catolicismo (pues hay quienes dicen ser católicos, pero en realidad lo son sólo de nombre) y no queriendo ofender a los primeros, pero si tratando de llegar a su corazón con esta reflexión.

 

La mayoría de los seres humanos piensan que estos siete días son para guardarse, pero veamos lo que para algunos significa” guardarse”.

 

Para ellos guardarse es sinónimo de:

  • no comer carne,
  • de hacer promesa por cumplir sólo durante los 40 días que dura la cuaresma;
  • de abstenerse de ciertos vicios o actos que internamente saben que perjudican a su persona;
  • de dejar de fallar constantemente en cumplir dichas promesas al tratar de limpiar la conciencia por actos  que han hecho o dejado de hacer,
  • o tal vez porque siempre existe esa acusación de que no estamos seguros si Dios nos llevará al cielo.
  •  En otros, con la firme convicción sincera  (pero  equivocada)  de que haciendo tales cosas abrirán la puerta del mencionado cielo… en fin, son medios que la humanidad busca para escapar de la ira de Dios.

 

La Semana Santa se centra en reconocer durante ese tiempo el sacrificio de Jesús en la cruz del calvario,  y algunos hasta tratan de imitar ese sufrimiento, participando en vía crucis o mandas. Pero nada se puede igualar a lo que el Señor Jesús padeció por amor a nosotros.

Lo ideal sería que lo recordáramos cada día de nuestra vida, no solo en una época del año.

 

Para otras personas no tan devotas,  significa:

  • vacaciones, playa, diversión, disolución, aunque a la siguiente semana estén sufriendo las consecuencias en su economía,
  • Si bien les va en regresar a sus hogares, pues en esas fechas se registran desgraciadamente muchos accidentes en los cuales,  familias enteras pierden la vida en pos del esparcimiento, pero debido a la irresponsabilidad  de algunos, que manejan con exceso de velocidad o bajo el influjo del alcohol, sufren las consecuencias.

Ahora pensemos, ¿Qué opina Dios de la semana santa?

¿Acaso está establecida en su palabra como algo que hay que  celebrar? ¿Estableció días precisos para tal acontecimiento? No lo creo.

 

Ciertamente, debemos celebrar su muerte y resurrección,  porque significa la victoria que obtuvo sobre el  pecado y la muerte, pero no existe un día especial para tal acontecimiento, esta celebración surge cuando hemos llegado a comprender el plan salvador de Dios, y para eso no hay día ni hora establecida, en 1ra carta a los Corintios 15: 1 al 5  nos dice;

“1 Ahora, hermanos, quiero recordarles el evangelio que les prediqué, el mismo que recibieron y en el cual se mantienen firmes.

2 Mediante este evangelio son salvos, si se aferran a la palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.

3 Porque ante todo[a] les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras,

4 que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras”

 

“ 20 Lo cierto es que Cristo ha sido *levantado de entre los muertos, como *primicias de los que murieron.

21 De hecho, ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos.

22 Pues así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos volverán a vivir, esta misma  oportunidad que nos ha dado de nacer de nuevo, espiritualmente hablando,  en una persona renovada de su mente, espíritu y corazón para vivir una vida que de verdad agrade a Dios cada día de su vida.

 

Las tradiciones jamás nos acercaran a Dios, son sólo actos que el ser humano toma para querer agradar a Dios, pero El en su palabra dice que lo que a Él le conmueve es un corazón que reconoce que necesita de Dios para cambiar.

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;  Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

 

Salmo 51:17

En cambio las tradiciones Dios las aborrece porque no llevan al humano hacia El, solo lo engañan prometiéndole cosas que no son posibles, leamos con un corazón abierto lo que dice en el Libro del profeta Isaías  capitulo 1 respecto a las tradiciones: 1: 13

No me sigan trayendo vanas ofrendas; el incienso es para mí una abominación.

Luna nueva, día de reposo, asambleas convocadas;  ¡no soporto que con su adoración me ofendan!

14 Yo aborrezco sus lunas nuevas y festividades; se me han vuelto una carga que estoy cansado de soportar.

15 Cuando levantan sus manos yo aparto de ustedes mis ojos;  aunque multipliquen sus oraciones,   no las escucharé, pues tienen las manos llenas de sangre.

16 ¡Lávense, límpiense!  ¡Aparten de mi vista sus obras malvadas!  ¡Dejen de hacer el mal!

17 ¡Aprendan a hacer el bien! ¡Busquen la justicia y reprendan al opresor! ¡Aboguen por el huérfano y defiendan a la viuda!

18 »Vengan, pongamos las cosas en claro

—dice el Señor—.

¿Son sus pecados como escarlata?  ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana!

19 ¿Están ustedes dispuestos a obedecer? ¡Comerán lo mejor de la tierra!

20 ¿Se niegan y se rebelan? ¡Serán devorados por la espada!»

El señor mismo lo ha dicho.

 

Estimado lector: creo que es tiempo que dejemos nuestros fallidos intentos de agradar a Dios a través de las tradiciones y nos volvamos de todo corazón hacia Él, para que vengan a nuestras vidas tiempos de refrigerio.

“Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios, a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del Señor.”

Hechos 3:19 Nueva Versión Internacional

Y no solo una semana al año sino durante toda nuestra existencia! Para venir hacia Cristo, primero tenemos que reconocer que necesitamos  un Salvador.  Y para necesitar a un Salvador, reconocer que estamos  perdidos.

Pero mientras no reconozcamos  que somos pecadores y que sólo por medio del sacrificio de Cristo podemos  llegar al Padre, no podremos  ser hechos salvos.

Sólo la sangre de Cristo Jesús es poderosa para borrar nuestros pecados, y ésta fue derramada en una cruz hace ya miles de años, pero sigue a tu disposición.

Es tiempo de decir:

Jesús, creo en ti, entra en mi vida, borra mis pecados, lávame con tu sangre y ayúdame a ser una persona de fe, que ya no camina sola en este mundo porque te tengo a ti. Y a llevar a mi familia por un mejor camino que el de la tradición.

 

 “Y conocerás la verdad y ésta te hará libre”

Escrito por: Karina Trujillo (+) / Revista Por Ser Mujer                                                                                                                karola67@msn.com

 

 

 

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