La abogada y actual ministra de Urbanismo se convierte en la primera mujer en encabezar el Gobierno marroquí.
Fatima Ezzahra El Mansouri se convirtió este martes en la primera mujer en encabezar el Gobierno de Marruecos, luego de que el rey Mohamed VI le encargara formar el nuevo Ejecutivo tras las elecciones legislativas celebradas el pasado 23 de septiembre.
El nombramiento ocurrió en el Palacio Real de Rabat, donde el monarca recibió a El Mansouri, coordinadora de la dirección colegiada del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), formación que obtuvo el mayor número de escaños en los comicios.
De acuerdo con el comunicado oficial, Mohamed VI la nombró jefa de Gobierno en virtud del artículo 47 de la Constitución y le encomendó formar el nuevo gobierno.
El nombramiento representa un hecho inédito para Marruecos desde su independencia y convierte a El Mansouri en la primera mujer en ocupar la jefatura del Ejecutivo del país. También es la segunda mujer en encabezar un gobierno en el mundo árabe, después de la tunecina Najla Bouden, quien ocupó el cargo de primera ministra entre 2021 y 2023.
¿Quién es Fatima Ezzahra El Mansouri?
Fatima Ezzahra El Mansouri nació el 3 de enero de 1976 en Marrakech. Es abogada especializada en derecho inmobiliario y cuenta con estudios de derecho en Marruecos, Francia y Estados Unidos.
Antes de asumir la jefatura de Gobierno se desempeñó como ministra de Ordenamiento Territorial, Urbanismo, Vivienda y Política de la Ciudad, cargo que ocupó desde 2021.
Su trayectoria política también incluye la presidencia del Ayuntamiento de Marrakech entre 2009 y 2015 y, nuevamente, desde 2021. Además, fue diputada en el Parlamento y desde 2024 coordina la dirección colegiada del PAM.
Su carrera política comenzó en 2007 y fue una de las integrantes fundadoras del Partido Autenticidad y Modernidad, creado en 2008.
El resultado electoral abrió el camino a su nombramiento
El PAM obtuvo 97 de los 395 escaños de la Cámara de Representantes en las elecciones del 23 de septiembre, por lo que fue la fuerza política con mayor representación.
Sin embargo, el resultado no le otorgó una mayoría absoluta. Por ello, El Mansouri deberá negociar con otras fuerzas políticas para construir una coalición y formar el gobierno que encabezará durante la legislatura 2026-2031.
La elección estuvo marcada también por una baja participación electoral. De acuerdo con los resultados reportados por agencias internacionales, alrededor de 38 por ciento del electorado acudió a las urnas, una de las tasas más bajas de las últimas décadas.
Una mujer frente a un sistema político con amplio poder de la monarquía
El nombramiento de El Mansouri ocurre dentro de un sistema político en el que el rey conserva atribuciones relevantes sobre áreas estratégicas del Estado.
Aunque la Constitución establece que el monarca nombra al jefe de Gobierno del partido que obtiene la mayoría de los escaños, las decisiones relacionadas con sectores estratégicos continúan teniendo una fuerte presencia de la monarquía.
Por ello, la llegada de una mujer a la jefatura del Ejecutivo representa un cambio histórico en términos de representación femenina en el máximo nivel del gobierno, aunque su alcance político deberá observarse a partir de la integración del nuevo gabinete y de las decisiones que adopte durante su gestión.
El reto de formar gobierno
Una de las primeras tareas de El Mansouri será negociar con otras fuerzas políticas para conseguir los apoyos necesarios para formar una coalición.
El nuevo gobierno también tendrá entre sus responsabilidades la gestión de importantes proyectos de infraestructura y las inversiones relacionadas con la organización del Mundial de Futbol de 2030, que Marruecos organizará junto con España y Portugal.
La nueva jefa de Gobierno asumirá además un contexto marcado por demandas sociales relacionadas con el empleo, los servicios públicos y las condiciones económicas, así como por una participación electoral particularmente baja.
Un nuevo precedente para las mujeres en la política marroquí
Tras reunirse con Mohamed VI, El Mansouri calificó su nombramiento como un momento histórico y lo vinculó con las mujeres de Marruecos.
Su llegada a la jefatura del Gobierno abre así un nuevo capítulo en la representación política de las mujeres en el país, después de años de participación creciente de mujeres en gobiernos locales, el Parlamento y distintas áreas de la administración pública.
El desafío ahora será traducir este precedente de representación en la conducción efectiva del Ejecutivo y en las políticas que implemente el nuevo gobierno.

