¡Y las cosas seguirán igual o peor…!
Te diré por qué…
Por: Alina Trujillo
Hace demasiado tiempo atrás, en tiempos bíblicos, Dios dirigía y bendecía a Su Pueblo y les hablaba a través de sus profetas, batallando siempre con la testarudez de cada un@ de los israelitas, esto a pesar de que Dios había escuchado su clamor cuando eran esclavos en Egipto y teniendo misericordia les libertó, supliéndoles siempre hasta sus necesidades más mínimas. Los humanos siempre se estaban quejando de todo, jamás estaban contentos y siempre buscaban oportunidad de adorar a dioses falsos: de barro, madera, papel, hierro, cobre, plata y oro, hechos por sus propias manos, minimizando y desagradeciendo a quien les creó. Sin embargo, Dios siempre terminaba perdonándoles sus errores, omisiones, ofensas, etc… Hasta la fecha, el corazón de Dios siempre ha estado con el Ser Humano y desea lo mejor para nosotr@s, pero lamentablemente el Pueblo de Israel rechazó a Dios como SU REY desde un Principio y le exigieron tener un rey humano, como las demás naciones (1 Samuel 8 NVI). Dios asintió en cumplirles su deseo, pero les advirtió que les sucederían ciertas cosas no muy convenientes para ell@s con el rey terrenal que les gobernara y así seguiría siendo desde entonces…
En la actualidad pasa exactamente lo mismo.
La gente en lo común, no desea ser guiada por Dios en sus vidas, prefieren confiar en su propia prudencia; lo cual ha traído hasta hoy devastadoras consecuencias.. La manera en que se vive actualmente, carente de amor a sí mism@s y hacia l@s demás, ha convertido este mundo cada vez más en un lugar inseguro, triste y desolador. Sin embargo pensamos que la solución a todos los problemas cada vez más crecientes, es la Política. Muchos piensan que eso hará la diferencia y se habla mucho de «Honestidad y Transparencia” cuando se está en campaña, para luego darse cuenta de que sólo se trata de promesas que nadie ha podido cumplir cabalmente.
Sin embargo, difícilmente un ser humano por sí mismo podrá tener estas cualidades al 100% como para ser confiable…
Sólo quien de verdad tiene una íntima amistad con Su Creador, puede desarrollar actitudes y valores que son realmente los frutos del Espíritu Santo, tales como: Amor, Alegría, Paz, Paciencia, Amabilidad, Bondad, Fidelidad, Humildad y Dominio propio -Gálatas 5:22-23 (NVI)- Y los muestra en los hechos, con su propia vida, con su ejemplo que es digno de confianza, porque no hay ley que condene estas cosas.
Los seres humanos al final del día nos encontramos con la conclusión de que, mientras no tomemos en cuenta la opinión del Supremo Rey, las cosas seguirán yendo en decadencia…



