Ciudad de México.- Hasta no verte, Jesús mío; La noche de Tlatelolco; Leonora; Tinísima; Las Soldaderas son algunos de los libros escritos por la periodista Elena Poniatowska, quien acumula más de 40 publicaciones en su trayectoria y quien hoy cumple 94 años de vida.
Poniatowska celebra una prolífica carrera donde a través de diversos géneros como la entrevista o la crónica logró narrar y legar un acervo histórico de los hechos más importantes de la segunda mitad del siglo XX en México, pero su biografía no se podrá escribir sin recordar su confrontación y crítica al poder.
Su pluma ha sido fundamental para narrar en clave de mujeres en una época donde pocas se atrevían. A lo largo de su carrera, Poniatowska ha combinado literatura y periodismo con esa perspectiva social y feminista, por ejemplo retrató a Tina Modotti, Leonora Carrington y Jesusa Palancares, es decir, dio espacio a experiencias de mujeres frecuentemente invisibilizadas.
Hoy Poniatowska cumple 94 años y más de medio siglo de trayectoria periodística; a la mexicana nacida en París se le recordará sin duda por su carrera, la cual inició en el periódico Excélsior desde donde pudo desarrollar ese periodismo cercano a los movimientos sociales.
No perdamos de vista que ella se abrió paso entre redacciones periodísticas atiborradas de hombres a donde llevó testimonios de mujeres, estudiantes, indígenas y defensoras a quienes narraba lejos de esquemas oficialistas de la época.

Desde ese momento se le conoció por su narrativa y ese tejido fino entre literatura y periodismo. Ella privilegió los testimonios de sobrevivientes y testigos de los hechos, lo que le permitió transformar el género y volverse un referente.
Además de su prolífica carrera como escritora y periodista su presencia en la esfera pública y política de México ha sido trascendental, fue una pieza clave para el arribo de la izquierda al poder. Ella lo hizo al sumarse como simpatizante del movimiento del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien se unió y le agregó seguidores del ámbito cultural.
No obstante, Elenita, como le llamaba cariñosamente López Obrador, tuvo el arrojo de lanzar sendas críticas a su administración por «olvidarse de la cultura» y pensar que había traicionado las causas que les enlazaban.
Así lo manifestó durante su participación en la Feria Internacional del Libro de Monterrey del 2022 cuando impartía el conversatorio «Escribir a los 90».
Esa no fue la única vez que Elena Poniatowska criticó a la presidencia obradorista. Durante un evento ocurrido en el 2025, en el senado de la República, donde se le haría un homenaje a su trayectoria al poner su nombre a una de las salas del recinto, la periodista tuvo acercamiento con las y los compañeros de la prensa quienes cubrían el evento y transmitió de nueva cuenta una crítica más al obradorato:
«López Obrador tuvo siempre la costumbre de tomar la palabra y a veces hubiera sido bueno que se oyeran las voces de las mujeres, incluso de los niños y de muchos mexicanos que tienen cosas que decir y que no hemos podido oír”,
expresó.
Además fue crítica con la decisión de militarizar las labores de seguridad en el país por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, de quien fuera simpatizante desde el 2006, pero esto no le impidió emitir estas críticas y recordarle la falta de diálogo en sus conferencias matutinas.
Recordemos que el movimiento de izquierdas en México considera el movimiento del 68 como un punto de quiebre el cual marcó a toda una generación, luego que el 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, de Tlatelolco en la Ciudad de México, militares y grupos de choque reprimieran a estudiantes y civiles manifestantes provocando una matanza que aún se recuerda.
Aquella generación que vivió esos hechos rompieron con el esquema de partido y democracia establecida. Las y los jóvenes de esa época rompieron con la imposición de «el milagro mexicano» y comenzaron a amalgamar un movimiento de izquierdas a partir de la conciencia colectiva que les había dado esa experiencia.
Poniatowska documentó los hechos de aquel 2 de octubre, en su libro La noche de Tlatelolco, lo logró con su práctica periodística a ras de suelo mediante entrevistas a sobrevivientes y familiares, por lo que esta formación que ella vivió, le impidió entender la decisión del ex presidente López Obrador de militarizar el país cuando llegó a la presidencia.
Esa militarización está ligada con la creación de la Guardia Nacional (GN) en 2019 por parte del ex presidente Andrés Manuel López Obrador. Pese a su carácter militar, esta institución estaba ligada a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y nació con la tarea de intervenir en la de seguridad pública de México.
Ahora, la Guardia Nacional pasó a formar parte de la Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA), un organismo del que también dependen el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos.
Otro momento crucial para los movimientos de las mujeres ha sido la confesión por parte de Poniatowska a sus 88 años:
Cuando declaró haber vivido violencia sexual en su juventud por parte del también escritor Juan José Arreola, considerado de los máximos exponentes de la literatura latinoamericana.
Declaró que ella tenía 22 años, era una joven entusiasmada con «el maestro». Una revelación que sacudió no solo al ámbito artístico y cultural, sino que nutrió a los movimientos de mujeres que estaban en auge en el mundo y quienes recurrían al ámbito digital para denunciar violencias de género vividas en distintos ámbitos, lugares y tiempos, pero que nunca lograron exponer, denunciar o evidenciar para obtener justicia.
A Elena Poniatowska se le conocerá por ser periodista, cronista, precursora y disidente.
Sus premios
Es fundadora de publicaciones como La Jornada, El Día, Novedades, El Financiero, The News y El Nacional. Escribió en varios suplementos y revistas, como México en la Cultura, Siempre, Nexos, Vuelta, Proceso, Fem, entre otros.
Los premios y reconocimientos que ha recibido en su carrera son múltiples. Es doctora Honoris Causa por la Universidad de Sinaloa, la Universidad Autónoma del Estado de México, la Universidad Autónoma de Puebla, la New School of Social Research, en Nueva York, y la Florida Atlantic University.
En 1979 recibió el Premio Nacional de Periodismo; en 1997, la medalla “Gabriela Mistral” y el Premio Iberoamericano de Narrativa Proartes.
De igual forma, pertenece al Sistema Nacional de Creadores de Arte en la categoría de Creador Emérito. Fue jurado en varios premios a nivel nacional, así como en el “Neustadt International Prize for Literature Norman”, en Oklahoma, y recibió el Premio Internacional de Novela “Rómulo Gallegos” en Caracas, Venezuela; entre otros reconocimientos.

